Cada 9 de febrero, la comunidad odontológica celebra a Santa Apolonia, una figura cuya historia se remonta a la Alejandría del año 249 d.C.
Durante las persecuciones de la época, Apolonia fue capturada y sometida a crueles torturas que incluyeron la extracción violenta de sus piezas dentales. A pesar del sufrimiento, su valentía fue inquebrantable. Según cuenta la tradición, mientras era martirizada, advirtió que aquellos que invocaran su nombre frente a un dolor de muelas encontrarían alivio.
Con el paso de los siglos, Apolonia fue consagrada como la protectora de los odontólogos y de quienes padecen enfermedades dentales.
Hoy, más allá de la tradición religiosa, su figura representa la templanza y la vocación de servicio que nos define como profesionales de la salud. Afortunadamente, los tiempos han cambiado y hoy contamos con la tecnología y los estándares de bioseguridad del COS para cuidar cada sonrisa sin dolor.